Mi Madre me habría dicho esto:
- Estas Viendo al niño de allá haciendo aquel berriche?
yo habría respondido a mis escasos 4 años
-Sí Mami.
Escuchando mi respuesta ella continuaría con un:
-Tu me llegas a hacer un berrinche así en la calle.... ¡Te Jodo!. ¿Entendiste mi amor?
Y Bajando la mirada a donde estaban mis pies habría respondido
-Sí Mami
sábado, 19 de marzo de 2011
MAGRITTE cree en la pérdida de la inmortalidad
En la cúspide de la ciudad se oculta el rostro de un asesino bajo el aspecto de una manzana levitante.
¿De qué manera podemos prevenir que esa fruta se pudra y quede al descubierto el benefactor de una vida con la Muerte?
Espero no ser el único en pensar que hemos cosechado el fruto prohibido a sabiendas de nuestro destino.
sábado, 12 de marzo de 2011
Renoir
El único que se dio cuenta de que la fiesta estaba aburrida porque el ron que se encontraba sobre la mesa no se había abierto aún, fue el viejo barbudo que miraba al horizonte esperando que alguien le brindara un trago.
Dalí y el Enigma de Hitler
-¿¡Que lo asesinaron!? ¡NO! ¡El Fuhrer sólo puede morir a manos del Fuhrer! Haga que se escriban así los libros Capitán!
jueves, 10 de marzo de 2011
Diablos de Yare
Un buen día el mal al bien se enfrentó
con máscaras sus rostros disfrazó
de lo más horrible que encontró
eso que los hombres llaman Diablo escogió
y armado de látigo y maraca
a enfrentar al bien partió
Un mal día en bien al mal se enfretó
con máscaras sus rostros disfrazó
de lo más hermoso que encontró
eso que los hombres llaman diablo escogió
y Armado de baile y tambor
a enfrentar al mal partió
Al encontrarse el mal frente a un diablo
de espanto y sudor toda su esencia se llenó
al encontrarse el bien frente a un diablo
de amor toda su esencia se cubrió
Y es porque en el espejo de la verdad
todo bien y todo mal
luce siempre casi igual
aunque dispares son.
KANDINSKY
La estrepitosa caída de una pieza de dominó sobre un tablero de ajedrez, provocó comentarios negativos en la comunidad Ludópata. Menos mal que no estaba presente porque ¿qué habría dicho de mí la vieja que vive entre círculos y equis tratando de tachar al próximo que se equivoque?
Siglo XX Cambalache
Eran los tiempos de 1935, el siglo XX maldito empezaba y con él la industrialización y la modernidad, el oro negro bramaba de las fauces de la tierra y se empezaba a entender el modo de pensar positivista del progreso. Que equivocados estábamos y que tanta razón teníamos.
Las ciudades seguían siendo pueblos y los pueblos seguían siendo tierras vírgenes. En casa papá tenía un solo bombillo conectado a un cable muy muy largo que le permitía recorrer toda la casa de noche para cenar y acostarnos a mis hermanos y a mí en la habitación, dejando la bombilla encendida toda la noche para que la oscuridad no transformara nuestros sueños en pesadillas. La verdadera pesadilla la reservábamos para todas las mañanas en las que amanecíamos rojos e hinchados de las millones de picadas con las que nos azotaban los mosquitos durante toda la noche, encantados por el destello de la luz artificial. Papá reía y nosotros, rojos del salpullido y la indignación, nos rascábamos y corríamos al río a ver si por casualidad se nos quitaba con agua la desesperante sensación de las picadas de jején.
Mamá, con paciencia infinita tomaba una esponja bañada en un menjurge inventado por ella, que llevaba una serie de plantas que decía, son secretas. Nos frotaba diariamente los brazos y piernas con la caricia más profunda, mientras papá salía a recolectar las naranjas para venderlas en el mercado de la plaza justamente frente a la iglesia.
En aquella iglesia había una estatua de un ángel, que mamá decía nos protegía a todos, papá nos aclaró porque mi madre aseguraba tal cosa y era porque aquella estatuilla había sido tallada copiando el rostro del menor de mis hermanos, el que había fallecido en aquellos tiempos porque así eran aquellos tiempos. Papá nos contó eso para que siempre supiéramos que mamá tenía muchas cosas en la mente y nosotros estábamos encargados de mantenerla en la realidad.
Era eso y el tango. Mamá pasaba horas escuchando la radio esperando que Gardel cantara adiós muchachos, o por una cabeza, o el día que me quieras.
Me daba mucha risa verla, se quedaba estupefacta escuchando sus canciones y las tarareaba porque le daba pena cantarlas, ella decía que su vos dañaría la melodía hasta de la menos melodiosa de las canciones.
Recuerdo en especial una de las canciones que mamá escuchaba, la única que le gustaba a papá, cambalache Siglo XX, siempre decía que eso era verdad, que el maestro Enrique Santos no se había equivocado en lo más mínimo en esa canción, que yo lo vería y que recordaría sus palabras, y terminaba con un esperado “Ojala que no tenga razón pero, te vas a acordar de mí”. Así fue, me acuerdo todos los días que estamos en el siglo XX, el cambalache y el viejo no se equivocaron y mucho menos Enrique Santos.
Recuerdo claramente el día en que papá llegó empapado de sudor a casa. Exhausto y sin aliento me dijo a mí.
– ¡Llama a tu mamá lo antes posible!
Y sin darme tiempo a reaccionar salí corriendo a donde estaba mamá, tomé su brazo y la llevé justo al lugar donde papá ahora estaba tirado en el piso recuperando el aliento con los ojos saltones y una evidente garganta seca.
Mamá pensó:
-Lo que me faltaba, ¡ahora le dio infarto al hombre éste!
Y en ese mismo instante papá le mostró la primera página del periódico y le dijo a mamá,
- ¡dime si es cierto lo que mis ojos ven!
Mamá leyó en voz alta y clara
-Mañana llegará al puerto de la Guaira El DIVINO CARLOS, el cual se estará presentando en el Teatro Principal de CARACAS el 26 de Abril…
Mamá hizo silencio, volteó a ver a papá y brincó de alegría sobre él, que aún no se había recuperado por completo. Me dio por reír con ellos aunque no entendía por qué.
El gran Gardel se presentaría en caracas, la gran oportunidad para mi madre de verlo en persona.
Papá la miró a los ojos y le dijo:
-Sé lo mucho que deseas esto, te llevaré y conocerás a Gardel y será tu regalo de aniversario de Bodas.
Mamá no se lo podía creer, pero entristecida le dijo:
- No puedo dejar a los niños solos tanto tiempo y Caracas está a muchos días de aquí. ¿Cómo quieres que yo vea a Gardel si no puedo estar en Caracas a tiempo?
- ¡Jajá! El general le ha pedido que venga a Maracay, que quiere escucharle en privado y sabes que el general siempre compra las naranjas los domingos en mi puesto, dice que son las mejores. Le pediré este domingo que te permita entrar, lo prometo, sé que no me dará un no por respuesta.
- ¡El General! ¿El general te compra naranjas?
- Es un tipo muy extraño, habla raro y es muy duro, aunque sea rudo con los castigos a sus enemigos, se que siente aprecio por mí, además hoy día cualquiera es un ladrón y cualquiera es un señor.
Fue así, como lo cuento, que mi madre vio a Gardel, en el concierto privado para El General Gómez en tiempos de 1935 a pocos meses de la muerte del mayor intérprete de tangos que ha parido París, o será Uruguay, o será Argentina…
SIGLO XX CAMBALACHE DE ENRIQUE SANTOS DISCÉPOLO
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